Las eLes de mis veranos…

y su maravillosa forma de ponerme vistas al mar…

de encontrar la manera de hacerme más salada,

de Llenarme de sitios en los que me encuentro…

que me encuentro paLabras en las que me reconozco,

porque ¿sabes agosto?

sabes a amor, sabes amar, sabes a mar,

sabes a …

“… només…”,

a “només paraules d’amor”

… que se escriban como se escriban y se pronuncien como se pronuncien…

…en bucLe …

 paLabras de amor, parauLes d´amor,

paLabras de amor, parauLes d´amor,

 paLabras de amor, parauLes d´amor…

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre.  Ele de Lau. Copyright ©.

“-Se puede saber que haces respirando así?  

Aspirando olor a sal, a brisa marina, a gofres recién hechos…, a carcajadas en la playa… un día se hará el invierno y necesitaré un recuerdo.”

Del dicho al hecho…

hay un suspiro bajando por un tobogán,

un verbo al que todavía le queda camino por recorrer,

la verdad cogiendo el tren a la certeza,

el beso imaginado que aún no se ha dado,

el miedo jugando a las cartas con un “sí” y con un “no”,

lo que parece pero todavía no es,

ese leve espacio en el que aún se guardan las apariencias,

un “tú” sin “yo” cocinando las perdices deL cuento.

Bordados con mensaje de Cristina Chanche.

Luna LLena a domiciLio…

de esas de meter en el salón de tu casa,

para que querer sea de ida y vuelta siempre sin moverse del sofá,

de las que arropan con luces cada una de tus sombras,

aquella que encuentra un “para” donde preguntaste ¿por qué?,

que consigue que cuando las cosas se te escapen de las manos sean porque que se te vayan al corazón,

en la que puedas confiar a ciegas y te alumbre los sueños.

Luna LLena a domicilio…

que calme tus sensibilidades a fLor de pieL,

que infunda paz en lugar de guerra,

que te invite a tu mejor versión,

a tu carcajada más aLta,

a tu llanto más desahogado,

con la que formes el equipo correcto,

Lunas LLenas a domicilio

que te regalen personas con vistas aL paraíso,

dispuestas a encontrar el viernes al Lunes,

a inventar verbos,

y

a devolverle pétaLos a las margaritas.

Un infinito y un más aLLá…

para regalarte cada mañana…

para que un beso tuyo sea lo más parecido a llegar a casa,

para que con la compañía adecuada, la vida no asuste tanto,

para encontrar la luna dentro de la habitación al irse a dormir,

para que un “Te quiero” se escriba con palabras mayores, pero no supere al sentimiento,

para que “ahora”, sea el único regalo que importe,

para que los amaneceres se sienten a ver como sale tu sonrisa,

para que “sin venir a cuento” se convierta en la mejor historia,

para que las palabras cosan heridas,

para parar el mundo…

contigo dentro.

La obsoLescencia programada* de los saLtos…

y sus mil maneras de volver a empezar,

de darles la categoría de bucle,

de que su vida útil termine cayendo en una cama elástica,

de convertir un instante pequeñito en un recuerdo inolvidable,

de dar por finalizado un intento para poder tener otra nueva oportunidad,

de que en el vuelo el verbo “querer” se lleve de la mano al “estar”,

de caer y levantarse,

de no rendirse a la gravedad,

de nunca dejar un te quiero sin contestar y mucho menos decirlo sin sentirlo,

de que nuestra parte favorita de la vida…

juegue a dar saltos en la cama cada día con las personas que amamos,

de tocar la Luna…

y vueLta.

*Obsolescencia programada:

La obsolescencia programada u obsolescencia planificada es la determinación o programación del fin de la vida últil de un producto, de modo que, tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa durante la fase de diseño del mismo, este se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible por diversos procedimientos, por ejemplo por falta de repuestos, y haya que comprar otro nuevo que lo sustituya. Su función es generar más ingresos debido a compras más frecuentes para generar relaciones de adicción que redundan en beneficios económicos continuos por periodos de tiempo más largos para empresas o fabricantes. El objetivo de la obsolescencia no es crear productos de calidad, sino exclusivamente el lucro económico, no teniéndose en cuenta las necesidades de los consumidores, ni las repercusiones medioambientales en la producción y mucho menos las consecuencias que se generan desde el punto de vista de la acumulación de residuos y la contaminación que conllevan. Esta práctica ha creado un creciente malestar entre los consumidores, por lo que en tiempos recientes, activistas, medios de comunicación, organizaciones e incluso los mismos consumidores y varias empresas están llevando acciones para revertir esta práctica.

Los antónimos de obsolescencia programada son alargascencia y durascencia.

https://retina.elpais.com/retina/2018/10/16/tendencias/1539700237_455182.html

¡Bucéame!

¡siénteme!

que el miedo tenga miedo de que no lo tengamos miedo,

sontente entre mis burbujas mientras busco peces de coLores,

que no te falte el aire pero que te sobren suspiros,

encuentra las ganas y que quepas en todas,

que el sitio perfecto de mis sonrisa sean tus planes,

sal de mi cabeza una vez al día….

pero sólo para reposar en mi hombro.

¡Bucéame!

que no quieras nada de mí,

pero conmigo todo.

¿Puedes?

-¡Quiero!.

Como única manera de querer poder,

de desenseñar a lo que es imposible,

de gritar a saltos que vives tu sueño,

de normalizar que no existen las deshoras para decir «te quiero»,

de que cuando alguien te pierda, vuelvas a ti con más ganas,

de que te vuelvas adicto a escuchar a las personas que amas hablando de lo que les apasiona,

de que la respuesta a un ¿por qué no? sea un porque sí,

de que la cosa más bonita que te puedan regalar sea la confianza -y que la cuides-,

de que confinen las “soledades” y aumenten las cifras de “contigos”,

de que tengamos amor de sobra, y no sobras de amor,

de que sea,

de que se cumpLa,

de que te haga bien.

No hay cicatriz más bella…

que la del charco y el coLumpio,

no hay paisaje más bonito…

que el que se lleva dentro,

no hay mentira más cruel…

que aquella que se quiere gritar,

no hay lágrima mas curativa…

que la que nos salva de ahogarnos por dentro,

no hay forma más vacía de comunicarse…

que aquella que no tiene nada que decirse,

no hay “demasiado tarde”…

si se intenta una vez más,

no hay ser humano perfecto…

que no tenga imperfecciones,

no hay cuerpo desnudo en verano…

que no tenga vistas al mar,

no hay memoria más verdadera…

que la que se tiene en el corazón,

no hay palabras más bonitas…

que las que dibujan sonrisas con forma de letras.

“Tú que escuchabas colores donde el silencio era gris, tú que veías sonidos cuando todos éramos sordos y mudos”. Perseo.

…cuando eL briLLo de Los ojos hace de La cicatriz* una raya de sumar…

¡Ahí es!

-Has llegado-

Has llegado al sitio donde los recuerdos son aprendizajes,

donde querer quedarse es infinitamente mejor que querer irse,

donde con la compañía adecuada, la vida no asusta tanto,

donde una arruga adorna,

donde ya no se perdona una infeLicidad,

donde mis sonrisas y tus planes hacen un buen equipo,

donde aunque ya sepas que no, te guste más el “ojalá que sí”,

donde los peces vuelan con los globos de tu fiesta de cumpleaños,

donde “érase una vez…”

y todas las que quieras.

*

Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.

El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza. El kintsugi añade un nuevo nivel de complejidad estética a las piezas reparadas y hace que antiguas vasijas pegadas sean aún más valoradas que las que nunca se han roto. Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber estado roto. En lugar de considerarse que se pierde el valor, al reparar la cerámica se crea una sensación de una nueva vitalidad. Dicho de otra forma, el tazón se vuelve más bello después de haber sido roto y reparado. La prueba de la fragilidad de estos objetos y de su capacidad de recuperarse son lo que los hace bellos.

Llevemos esta imagen al terreno de lo humano, al mundo del contacto con los seres que amamos y que, a veces, lastimamos o nos lastiman. ¡Qué importante resulta el enmendar! Qué importante entender que los vínculos lastimados y el corazón maltrecho, pueden repararse con los hilos dorados del amor, y volverse más fuertes.

La idea es que cuando algo valioso se quiebra, una gran estrategia a seguir es no ocultar su fragilidad ni su imperfección, y repararlo con algo que haga las veces de oro: fortaleza, servicio, virtud… La prueba de la imperfección y la fragilidad, pero también de la resiliencia —la capacidad de recuperarse— son dignas de llevarse en alto.

El mundo Consciente.

La posluminiscencia de las Letras…

esas de borrón y cuento nuevo,

de las que saben a “do what you love, love what you do”,

aquellas que no terminan en pesadillas,

las que no ponen a los corazones a hacer auto-stop,

esas que te convierten en lo que eres, cuando ríes, valoras y cuidas,

de las que si no lo sienten, no lo creen,

las que colorean con acuarelas una tarde de tormenta,

aquellas que te acurrucan en el sofá cuando te has quedado sin abrazos,

esas que le dan a la esperanza categoría de musa,

las que dicen tantas cosas sin palabras… en un mundo rodeado de palabras que no dicen nada.

La posluminiscencia de una letra…

cuando ya no te queda batería en la pila,

cuando lucir se convierte un acto de fe,

cuando ya no queda nada por hacer…

y vas y briLLas.

-¿Con quién te irías a una isla desierta?

-Con quien hacer lo de siempre no me aburra nunca.

Al fondo hay sitio…

para encontrar las letras de tu nombre,

para dejar de buscar los porqués a las respuestas que empiezan por como,

para dar la lección por sabida y empezar otra,

para sentir paz y regenarlo todo,

para coger todas esas oportunidades que dejaste pasar,

para darte cuenta que la sonrisa se inventó para usarla todos los días,

para hacer borrador y cuento nuevo,

para que la expresión “triunfar en la vida” signifique ser buena gente,

para darnos cuenta de que tener fortuna, es tener opciones,

para que al final del día…todo se reduzca a tener cerca a los que amamos (con o sin mascarilla).

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre. Al fondo hay sitio.  Copyright ©.

Un barco de papel…

que suene a caracola de mar a cada roce con las olas,

que navegue mis sueños cuando esté dormida,

que me erice la piel cuando sople el viento,

que empuje los miedos con sus remos y los convierta en espuma.

Un barco de papel…

que encuentre el rumbo cuando lo pierdo,

que sea brújula en cada uno de mis mapas,

que sea llaves para cualquier puerta,

que sea caLma a golpe de viento.

Un barco de papel…

que no pesque peces, los haga sonreír,

que olvide el pasado pero acaricie la herida,

un barco de papel…

que tenga aLas para surcar el cieLo.

-Nivel de reciprocidad máxima: Ser la persona favorita de quien es tu persona favorita.

…y entonces apareció éL…

para empezar la peli desde el principio,

desaprender lo aprendido y colocarlo por fin en el sitio correcto,

para volver ir al cine por primera vez en el sofá de tu casa,

y reír de la mano de la rutina mientras preparas café a las seis de la mañana.

… y entonces apareció eLLa…

para cuadricular sus círculos,

y ser cabezota a besos,

para aliñar su calmita con pequeñas dosis de prisa,

para encontrar el punto medio de los cuentos felices.

…y entonces aparecieron eLLos...

y encajó la pieza de sus puzzles…

…en la letra exacta donde coinciden sus nombres…

para que pudieran jugar por siempre jamás a las palabras encandenas.

L—- & —–L

Fotografía: Donde las eles encuentran su nombre. Amor capicúa. Enero 2020. Laura y DanieL, Febrero 2020.

La hora del ti…

de empezar el día en primera persona,

de un abrazo meciéndonos las semana,

de hacer balances de los “síes” y los “noes” que dimos,

de ser feliz a pedacitos, uniendo los cachos de los “tú” pasados,

de hacerse un hueco entre lo que vendrá y lo que está pasando,

de que se acabe la partitura y sigamos bailando,

de que seamos lo que todo el mundo busca,

de no conformarse con dibujar sonrisas, sino de querer colorearlas,

de que las casualidades existan, no insistan,

de vivir como si no pasara nada,

de caerme de tu guindo y dormirme en mis laureles.

La hora del té…

del tú, del ti, del yo

-de viernes-

-¿Tanto te gusta?

– Del uno al demasiado, más.

La debiLidad…

ese lugar donde se mira y no se quiere ver,

el segundo plano de la energía,

la frontera entre lo que parece y lo que es,

ese estado en el que la fragilidad está expuesta a la máxima potencia,

una fantástica declaración de “así también soy yo”,

la multitud llena de soledad,

tu fortaleza sin defensas,

esa lágrima acompasada por la fragilidad,

un par de versos que no se atreven a convertirse en poema,

¡tu tú más tú!

contigo dentro

dejándose abrazar.

¿Y que me dices de su forma de amar?

Ella amaba como colorean los niños, sin tener en cuenta los límites.

Cuando los gestos habLan…

y se puede creer ciegamente en lo que se ve y no en lo que se oye…

el mundo se convierte en un lugar maravilloso en el que habitar,

un sitio de fuegos artificiales con mímica aplicada a los “quereres” que sí pueden ser,

donde las personas que importan te abrigan cuando afuera es realidad,

donde para esa boca, cualquier palabra es beso,

donde la política se defiende a capa y sin espada,

donde el amor es un escondite a todas luces,

donde se vuelve a ser niño, y cuando se te cierra una puerta, dibujas otra,

ese lugar

en el que sacar la lengua

y

esbozar una sonrisa…

se convierten en los mejores representantes de un aLma.

¿A dónde te apetece ir?

Y entonces ella le dió la mano…

-y eso significaba “contigo”-

Risas por nada, que sirven para todo…

de las vacías de pretextos y de las llenas de ganas,

esas para las que no hacen falta etiquetas,

en las que un Lunes suena a viernes,

las que tienen como melodía un “¿qué, cómo, cuándo, dónde? y contigo”,

de esas de “ven” y de cómo tres letras pueden ponerte la piel de gallina,

risas con calidez de entusiasmo que susurran “te quieros” sin venir a cuento,

con las que bailas al son de margaritas que dicen “sí”,

carcajadas de “no sé qué” que saben a “no sé cuanto”…

Risas por nada… que sirven para todo,

porque sólo los viajes…

en los que se nota a kilómetros de distancia quién te quiere tener a centímetros,

son los que van a cuaLquier sueño.

¡Déjate el aLma en el intento!

para que cada fallo cuente,

para que exprimas tus ganas hasta el último deseo,

para que quedarse sea empeñarse en no irse,

para que las fantasías se conviertan en un lugar inolvidable,

para que cuando te interese alguien…, se note,

para que los amigos sean amigos de verdad, no un sumatorio de facebook,

para que estemos llenos de zumo de naranjas enteras, no de cosas a medias,

para que de los miedos aprendas: ¡que son ellos o tú!,

para que marcar grandes diferencias, sea intentar sumar pequeños detalles,

para que la parte bonita del sexo, sea terminar haciendo el amor,

para que un aniversario no sea una vara de medir, sino una celebración de un sentimiento,

para que el instinto le de las gracias a tus sentidos,

para que no te sientes a esperar lo que tienes ganas de que te pase,

para empeñarse en desempeñar,

para que los abrazos se disfracen de pasos hacia delante,

para que un intento…

siempre sea…

una buena decisión.

Ella le preguntó: ¿Tienes un minuto?.

Él dijo: No pero lo hago.

-Así funciona la cosa cuando se quiere de verdad-

Largo y tendido…

porque cabes en todo lo que me queda por hacer,

porque el amor no hace temblar y sí vibrar… y no… no es lo mismo, 

porque me das clases magistrales de calma en cada siesta,

porque elegiste estar a mi lado cuando no era lo fácil y eso es de valientes.

Largo y tendido…

como todo el tiempo que me queda por besarte,

como cada lágrima que se come tu risa,

como el trocito de mar que me traes cada vez que vuelves a casa,

como el amor cuando se demuestra.

Largo y tendido…

por cada partida de trivial que no ganamos pero de la que aprendemos,

por el verbo “ser, estar y quedarse” conjugado a la vez,

por tus rizos, por los míos, y por esa increíble obra de arte que formamos cada vez que suspiramos,

por eso,

por lo otro,

y  por lo de #más aLLá.

…arrugas que cuentan historias…

historias de vida vivida,

de errores, de aciertos,

de incertidumbres que ya no lo son,

de principios con sus finales,

de vueltas a empezar,

de caerse y de levantarse,

de lugares seguros en los que quedarse a vivir,

de pasado pintado en las manos,

de heridas curadas con cicatriz,

del libre albedrío que hoy es en lo que te ha convertido,

de cuentas, de cuentos, de cantes,

de olor que huele a tacto,

de abrazos que te reiniciaron,

de personas favoritas guardadas en canciones,

de laberintos que se convirtieron en casa,

de ti,

de tus manos…de tus arrugas…

de tu maravillosa historia.

“Yo: Hola Dios.
Dios: Hola …
Yo: Me estoy desmoronando. ¿Me puedes volver a armar?
Dios: Preferiría no hacerlo.
Yo: ¿Por qué?
Dios: Porque no eres un rompecabezas.
Yo: ¿Qué pasa con todas las piezas de mi vida que se caen al suelo?
Dios: Déjalos allí por un tiempo. Se cayeron por una razón. Déjalas estar allí un rato y luego decide si necesitas recuperar alguna de esas piezas.
Yo: ¡No lo entiendes! ¡Me estoy rompiendo!
Dios: No, tú no entiendes. Estás trascendiendo, evolucionando. Lo que sientes son dolores de crecimiento. Estás desprendiéndote de las cosas y las personas en tu vida que te están reteniendo. No se están cayendo las piezas. Las piezas se están poniendo en su lugar. Relájate. Respira profundamente y deja que esas cosas que ya no necesitas se caigan. Deja de aferrarte a las piezas que ya no son para ti. Deja que se caigan. Déjalas ir.
Yo: Una vez que empiece a hacer eso, ¿qué me quedará?
Dios: Solo tus mejores piezas.
Yo: Tengo miedo de cambiar.
Dios: Te sigo diciendo: ¡NO ESTÁS CAMBIANDO! ¡ESTÁS CONVIRTIÉNDOTE!
Yo: ¿Convirtiéndome, en quién?
Dios: ¡Convirtiéndote en quien yo creé para que fueras!
Una persona de luz, amor, caridad, esperanza, coraje, alegría, misericordia, gracia y compasión.
Te hice para mucho más que esas piezas superficiales con las que has decidido adornarte y a las que te aferras con tanta codicia y miedo.
Deja que esas cosas se te caigan. ¡Te amo! ¡No cambies! ¡Conviértete! ¡No cambies! ¡Conviértete! Conviértete en quien quiero que seas, en quien creé.
Voy a seguir diciéndote esto hasta que lo recuerdes.
Yo: Ahí va otra pieza.
Dios: Sí. Deja que sea así.
Yo: Entonces … ¿no estoy roto?
Dios: No, pero estás rompiendo la oscuridad, como el amanecer. Es un nuevo día. ¡¡Conviértete!! ¡¡Conviértete en quien realmente eres!!”. Anónimo.

…un ojaLá…

que me de la mano,

que enlace palabras a los enredos de mi pelo,

que me regale pasión en cada colada que tiendo,

que no se apaguen los deseos que están por venir,

que la mentira no encuentre su sitio mientras gira la lavadora,

que cambie las lágrimas por fLores,

que el tiempo no pese, que pase,

que las cosas sean sencillas, no fáciles,

que ni facebook, ni twitter, ni ningún instagram sean nunca nuestro norte,

que los amigos no sean almacenables,

que el amor sea de verdad, aunque dure diez minutos,

que las únicas dudas que se tengan sean si el vestido te lo pones rosa o azul,

que…ojaLá…

aprendamos por fin de los errores y los convirtamos en aciertos.

que…ojaLá…

ningún ojaLá sea imposibLe.

…ojaLá Pau Donés nos siga cantando desde el cieLo…

Querida nueva normalidad…

no te reconozco,

porque no eres normal, porque extraño la cercanía de la antigua,

porque echo de menos los abrazos cuando te encuentras a alguien que quieres,

porque los vinos ya tienen distancia de seguridad,

porque a las vidas que me gustan no se les ve la cara,

porque te miro y no te veo,

porque estás pero no te encuentras,

porque pareces la misma que hace tres meses pero no lo eres,

porque me tendré que acostumbrar a no besar y no me apetece,

porque a nuestro pesar… esta vez la pesadilla… no ha sido sólo un mal sueño,

porque la verdad… es que nada ha sido mentira.

Querida nueva normalidad…

¡danos un respiro!

que queremos sonreír…

y que se nos vea.

La maraviLLosa distancia de los centímetros…

esa que estás deseando que suceda cuando te vuelves a ver,

cuando llega el momento de quererse a rabiar…y vas y puedes pero no debes,

la que no espera a los metros,

el milímetro milimétrico que se mide en abrazos,

ese que llevamos meses esperando y nos deja sin palabras,

lo que era antes normal y ahora nos soprende,

el instante en el que decides, y que conviertes “un sí o un no” en algo que te puede cambiar la vida,

cuando la palabra “juntos” se vuelve casa,

esos centímetros… que en nuestro “hoy” nos cuesta tanto gestionar,

los que deseas con todas tus fuerzas y a los que a su vez sabes que no puedes sucumbir…para proteger a los que más quieres…

la distancia del amor…

cuando querer mucho a alguien es sinómimo de seguir multiplicando centímetros,

esos dos segundos de sus risas a dos metros y que son suficientes para que te sientas de nuevo vaLiente,

esos maraviLLosos centímetros de distancia…

con los que tendremos que seguir soñando para que se conviertan en reaLidad.

Puntuación: 5 de 5.

KiLo y medio de sueños…

de los que puedes imaginar a granel,

sin necesidad que estén metidos en su envase,

sin contarles cuentos para que se duerman,

con tormentas que no atormentan, de esas que sólo huelen a tierra mojada,

sueños al libre albedrío

de los que cuando tiras la toalla, te envuelven en la suya,

sueños de precipicio, de esos que te aterran y te fascinan a la vez,

de los que se pesan en báscula antigua, sin restarles ni un sólo ápice de maravillas…

ochocientos gramos de ganas de ser lo que quieras ser en cada uno de sus intentos por convertirse en realidad,

kiLo y medio de sueños para desayunar, para comer y para cenar…

Kilo y medio de sueños para poder dormir…

¡despierto!

Fotografía: Kent County. Mennonite. Canada. 15 de Junio de 1996

Puntuación: 5 de 5.

¡Sé la luz de tu sombra!

¡Sí!, esa que salta cuando tú no tienes ganas,
¡Sí!, esa que abraza a distancia, que es como enviar refuerzos,
¡Sí!, esa que no se oculta de lo que le da miedo,
¡Sí!, esa que te espera a la vuelta de la esquina para sorprenderte con sus brillos,
¡Sí!, esa que suelta a la persona que solías ser y le da la bienvenida a la que te has convertido,
¡Sí!, esa que le da existencia a cualquier hubiera,
¡Sí!, esa que parece que no te da nada, pero te da su tiempo,
¡Sí!, esa que dice síes a los noes para que puedan existir los “tal vez”,
¡Sí! esa que se convirtió en piedra y que te trajo hasta aquí de un sólo salto.

¡Sé la luz de tu sombra!

porque sólo así la destacarás del fondo.

da un salto

¿Y cómo sabes que te quiere?

Porque no me niega, porque no me esconde entre las sombras…

porque ¡me presume!.

El mundo de los “ojaLás”…

de los deseos hilvanados a la pata de mi cama,

de esos que no se pueden pedir por amazon en un sólo clic,

de las cosas que no son cosas, que son las que son más importantes,

de los silencios anhelando el ruido de los abrazos,

de la piel de gallina calmando su tiritona,

de las nubes que coges con un alfiler para envolverlas como regalo,

de un “perdóname” dándole la mano a un “no hace falta”,

de los amores correspondidos durmiendo en la misma cama,

de conseguir lo que te propongas a base de besos desenredados,

de esa declaración de intenciones cuando se hace realidad,

de las palabras cuando abrigan y te quitan las lágrimas de los ojos,

del corazón haciendo calceta con los abrazos que están por venir,

de tí, de mí, de nosotros…y de todos los “continuará” que escribiremos juntos,

de la ternura… cuando levanta barricadas,

…de los ojaLás*…

y de la maravillosa manera en la que el universo confabula para que sucedan.

Las reglas del juego por Chema Madoz

Las Reglas del Juego. Chema Madoz.

*Ojalá: Interjección. Denota vivo deseo de que suceda algo.

https://www.youtube.com/watch?v=JB8c9deYEfE

…¡Date un abrazo!…

de los de encuentros en la tercera fase,

así sin pedir permiso,

con alevosía y premeditación,

sin mascarillas que valgan,

con el virus del “yo si puedo” inoculado en todo tu ser,

sin preguntarte un ¿por qué si? ni un ¿por qué no?,

con un diente de león susurrándote al oído,

sin que la libertad la defina un estado de alarma,

con un “sin” con un “con”,

sin el libre albedrío pisándote los talones,

con el sol atardeciendo en tu retina,

sin miedo a tener miedo,

en la salud y en la enfermedad y cuando reniegues de la vida…

…¡Date un abrazo!…

-de esos de oso-

y dos, y tres…

hasta el infinito…

y más aLLá.

diente de león y sol

RefLeja…

¡te!

en cuaLquier espejo que te devuelva tu mejor versión,

en esos ojos que te recuerdan cada día lo guap@ que eres, aunque ese día no lo estés,

en esas canciones que te pones para sonreír,

en los miedos a los que ya no tienes miedo,

en las flores que salen esta primavera contra viento y marea,

en esas conversaciones que relees y que siempre te abrazan,

en la amabilidad que te devuelven los columpios en cada balanceo,

¡RefLéjate!

en todo lo bonito que puedes llegar a ser,

en esa fe que se fue a mover una montaña,

en el dolor del que llora, para así poder acurrucarlo,

¡RefLéjate!

en el “te quiero” más maravilloso jamás contado,

en ese amor de rutina que te acompaña por la mañana en cada desayuno,

en ese ser que siempre está ahí a pesar de tus sombras.

¡RefLéjate!

porque así podrás refLejarLe a tu pronombre personal “ti” favorito…

la Luz que te dedica.

alivio

Estimado miedo…

¡suéLtanos!

vete con los temores, la culpa y los te quiero de mentira,

con la cobardía, con la tristeza y con los virus que provocas.

¡Lárgate!

a un lugar donde los álbumes de fotos te recuerden que pudimos contigo,

en el que los abrazos te apreten tanto tanto…que te hagas pequeñito,

a ese sitio en el que la mampara de la ducha se desempañe y te reduzca a minúscula gota de agua…

para que así podamos ver la Luz.

Porque querido miedo…

lamento comunicarte…

¡que ya no te tenemos miedo!

al descubierto

Querida marmota…

tengo un día para tí,

veinticuatro horas exactas a las de ayer,

miL cuatrocientos cuarenta minutos en los que repetir rutinas,

ochenta y seis mil cuatrocientos segundos en los que vivir exactamente lo mismo, pero sin que nosotros seamos iguales,

8,64e+7 milisegundos de soledades llenas de expectativas,

8,64e+10 microsegundos en los que la vida deja de ser multitud,

un puñado de “ahoras” encadenados que saben a la misma casa,

la ausencia de un despertador,

el ordenador como oficina,

los buenos días con el mismo pie,

Querida marmota…

tengo un regalo para ti,

un mapa del tesoro hacia lo distinto,

lo único que hará que tu día exacto al de ayer sea sublime,

la piedra roseta de cualquier encierro,

un milagro para hacer de lo igual, diferente,

Querida marmota…

te regalo “actitud”,

de la que te aporta experiencia,

de la positiva,

de la que no se rinde,

de la que convierte un salón en una playa,

un sofá en una hamaca,

un teléfono en caracola,

la imaginación en carcajada,

y un libro abierto en un viaje.

Querida marmota…

¡shhhhhhhhhh!

Guárdame el secreto…

-riéndoLo a voces-

querida marmota

https://www.youtube.com/watch?v=mXj_Tpunct0

La rosa que se enamoró del nudo…

que malentendió el amor,

que le dejó usar armas… en el único sitio donde siempre debió haber paz y no guerra,

la flor que se escapó de su maceta con la ilusión prendida en su espina,

que se ató a otro corazón queriendo mucho y que cada vez se quiso menos,

esa historia romántica que sólo fue cuando no era,

la mentira que se convirtió en verdad de tanto repetirla,

el lazo cuando en lugar de adornar aprieta,

la herida abierta hecha rutina,

esa sístole y diástole pidiendo tregua,

el amor cuando no es amor.

y ese fin del cuento…

cuando es necesario,

y se desata mandando a la culpa a paseo,

para que nunca encuentre…

el camino de regreso.

rosa amarrada a palo

 

 

Punto y aparte.

Punto de inflexión.
Punto que te lleva a otro párrafo.
Punto que cambia de tema.
Punto para mirar a tu alrededor.
Punto al que ya no volverás porque es pasado pero que dejó marca en tu línea.
Punto de bolillo.
Punto para poder seguir.
Punto que dice basta a un conjunto de letras.
Punto de seguir adelante.
Punto de punto, sin comas, sin repeticiones, sin vuelta atrás.
Punto sin consecutivos pero con consecuencias.
Punto que da el relevo a otro punto del que eres el protagonista de otra historia.

Punto

y

aparte.

que pare el vértigo

Punto y aparte

Punto que se emplea cuando acaba un párrafo y el texto continúa en una nueva línea.Expresión que se utiliza para indicar que una cosa o una persona tienen unas cualidades o características (positivas o negativas) que la hacen extraordinaria dentro de las de su género; también se utiliza para expresar que una persona marca el final de una etapa en su vida.

Luces en los charcos…

que nos iluminan en la oscuridad,

que nos recuerdan que hoy es el último día que sucederá ahora,

esas maravillas tintineantes que descongelan de la cuarentena, corazones atados a la pata de la cama…

agazapados en las sombras, sumidos en un bucLe que parece no tener fin,

esos destellos que entre lección y lección, consiguen que la vida te de un recreo,

y que cuando tus interruptores que encienden las luces del alma parecen no funcionar….

hacen que luzcas contra todo pronóstico en los ojos de quién te mira.

Luces en los charcos…

ese infinito mundo de reflejos con los que no contabas y que sirven de camino de baldosas amarillas hacia un mundo más amable, más abrazable,

un mundo en el que las letras de tu nombre…

encuentren su sitio.

luces en los charcos

Cuestión de fe…

en todo lo que se ha dado la vueLta,

de sacarle la lengua a lo imposible desde ventanas abiertas de par en par,

momentos para creer que la incertidumbre nos enseñará su cara amabLe,

de encontrar la manera de ver el lado bueno de las cosas,

de soñar despierto a las once de la mañana,

de sacar un rayito de soL a tanta lluvia,

de hacer equilibrismos en cuerdas a punto de romperse para volver a recomponer el camino,

de perder la esperanza y que sea ella quién nos encuentre,

de confiar que el universo nos recompensará con un cielo lleno de estrellas en las noches de verano.

Cuestión de fe…

en caracolas de mar que amplifiquen nuestro eco,

en el que se oiga aLto y cLaro el sonido de un abrazo.

chica asomada a la ventana

Volveremos a los coLumpios…

volveremos a encender la luz de las calles,

volveremos a ver cómo se pintan arcoíris en el cielo mientras viajamos,

volveremos a revivir a golpe de abrazos,

volveremos a dar la mano en lugar de señalar,

volveremos a jugar a piedra, papel o tijera a centímetros de distancia,

volveremos a ser vulnerables a los besos de cerca,

volveremos a creer que todo es posible,

volveremos a vivir en modo fácil, así como quién sale a dar un paseo por la calle y es feliz,

volveremos a comer en una mesa larga y con muchas sillas llenas,

volveremos a no oírnos por las risas,

volveremos a hacer todo lo simple, todas las cosas pequeñas que no valorábamos y las convertiremos de nuevo en lo que nunca debieron dejar de ser… cosas gigantes,

porque querido universo…

ya te hemos entendido.

columpio

De los intentos cuando hacen equiLibrios…

de las cosas cuando no salen a la primera, ni a la segunda, ni cuando crees que no puedes más,

de los “vuelve a intentarlo” cuando te los dices a ti mismo,

de ese momento en el que te quieres rendir… y te enfadas contigo,

de la convincente voz de nuestro “yo demonio” cuando nos asegura que “no vamos a poder”… y aún así lo llevamos la contraria,

del sueño que ayer diste por perdido y que hoy se volverá a meter en tu cama,

de ese resoplido cuando se convierte en resumen emocional… y vas tú y le cambias el argumento,

de quién te quiere cuando hace que no dudes y envuelve tus erratas en papel de regalo,

de cuando cometes un acierto y por fin no enmascaras lo que sientes,

de ese urgente sorbo de realidad que te repite que no puedes volar y de esa imaginación desbordada que le replica que quizá sólo sea una cuestión de saber inventarse unas aLas y cerrar los ojos.

De todos nosotros a los treinta y dos días sin salir de casa…

de tú contigo mismo…

parpadeando intentos con Luces de neón.

¡Ánimo!

¡KEEP TRYING!

sigue intentándolo

 

El vaLor de un beso…

cuando el proceso se hace casi imposible en los tiempos que corren…,

cuando sobran ganas y falta tacto,

cuando vienen curvas en una carretera recta,

cuando el ¿cuándo? es el problema,

cuando el ¿cómo? es una incógnita,

cuando “querer es poder” no vale de mucho,

cuando tener a quién amas en casa en esta cuarentena es una auténtica maraviLLa,

cuando besar no es para tanto, es para demasiado,

cuando ella no lo sabe pero no le hace falta pintalabios para marcar su aLma, cuando él lo desconoce pero le sobran ilusiones para regalárselas.

Como cuando es el día internacional del beso…

y sonríes…

sólo porque puedes darLo y recibirLo.

 

beso proceso

La tuerca que me falta…

el tornillo que tengo de más,

las vueltas a la cama que da mi imaginación,

mi sueño cuando se queda despierto,

la caja de madera que pide a gritos no contener nada para poder estar llena,

esa persona a la que eliges para volver a pasar la cuarentena, una y otra vez, en bucle, en progresión aritmética…

a pesar de las rutinas, a pesar del roce que hace el roce.

La tuerca que me falta…

y esa manera que tienen mis seres queridos de mimar esa ausencia,

de amortiguar mis maneras,

de quererme siempre en lugar de “a veces”,

de desenredar mis nudos,

de ponerme fácil lo difícil,

de besar mis engranajes…

y conseguir por fin,

que en mi casa no se vuelva a conjugar el verbo “faltar” o “pedir”, si no es para referirse a la saL.

Me falta una tuerca

El sinsentido de los sentidos…

ese vacío tan LLeno y ese LLeno tan vacío,
nuestro caos cuando está en orden,
el hilo rojo cuando simplemente es el envoltorio de unos pasteles,
las montañas rusas para los juegos, no para las emociones,
como cuando la vida es tan bonita que a veces se despista,
como cuando es el ruido el que no te deja ver,
como cuando el viaje más emocionante que haces se llama “casa”,
como cuando “como y cuando” no funcionan como adverbios interrogativos.

El sinsentido de mis sentidos…

ese que convierte en piña de aplausos los balcones vecinos de mi hogar,
y te manda por unas vías de tren imaginarias a ese lugar de pequeñas cosas…

en el que encuentras tu sitio,

con un boleto…

de ida y vueLta.

piña casa

En busca de un lugar…

donde todo deje de doler,

donde las relaciones personales produzcan cosquillas, no desconfianza,

donde existan virus que acaben con el odio,

donde todo sean posibilidades mientras se siga andando,

donde se cuide más que se hiera,

En busca de un lugar…

en el que para quien realmente quiera estar a tu lado…cualquier distancia le sea puente,

en el que la esperanza tenga mas argumentos que el miedo,

en el que la fortaleza sean las personas que se ama,

un lugar…donde abrir una ventana no sea cerrar una puerta,

donde estar en el sitio que estás ahora…

sea más que suficiente.

asomarse a la vida

Mi “sí cumple vida”…

ese día favorito en el que vine al mundo,

en el que se confabuló el universo para colocarme rodeada de seres humanos maraviLLosos en los que acurrucarme cada ocho de abriL,

de esos que me hacen ser mejor persona,

de los que me suman aunque la cuenta pinte a resta.

Mi cumple “Sí”…

día superLativo en el que me dibujan “te quieros” de regalo colgados en girasoles,

día de altos vueLos, de música celestial que sabe a besos,

de magia envuelta en mensajes que convierten abrazos virtuales en sentimientos que me ponen la piel de gallina.

Mi “Sí” cumple…

ese en el que me doy cuenta… de que mi mejor parte es la que toca a la gente que adoro,

en el que sólo puedo sentarme encima de la palabra ¡”GRACIAS”!

y gritaros al oído…

el mejor

“Os quiero”

jamás contado.

Bicilau4

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre. S.  Copyright ©.

 

Dame tu mano…

como si estuvieras aquí…

como si no hubiera “en tu casa o en la mía”…

como si para florecer sólo necesitara imaginármelo…

como si este año mi cumpleaños tuviera como sorpresa poder abrazar a la gente que quiero…

como si en vez de café tuviera besos para desayunar…

como si mi regalo viniera envuelto en abrazos apretados, de los de muy cerca, de los de “me quedo”, de los de “todo pasará”.

Dame la mano…

y deja que las margaritas hagan el resto,

que entre la luz a raudales por mis ventanas,

para que nazcan de todas las ganas que sembraste,

para que crezcan de cada uno de tus síes,

para que no deshojen la primavera,

y que conviertan después de este “quédate en casa” en blanco y negro,

un maravilloso mundo de arcoíris de coLores.

mano con barro y margarita

Él la preguntó…¿Dónde está tu recuerdo favorito?

Y ella lo tuvo claro: -En tus ojos.

Cuestión de respiros…

de contar hasta diez,  hasta once y hasta donde nos lleguen los números,

cuestión de aprender que quizá no era la prisa la dueña de nuestras vidas y sólo la poníamos de excusa para no pensar en lo que debíamos pensar.

Cuestión de tiempo, y de tiempos…

en los que darnos cuenta que necesitamos más de lo necesario a personas y a cosas sólo para distraer a la vida de lo verdaderamente importante.

Cuestión de segundos consecutivos en los que coger el toro por los cuernos, en los que no mentir-nos, en los que hablar con el ser humano que tenemos dentro,

minutos en los que no vendernos la moto con conversaciones banales en nuestra realidad virtual, en nuestras redes sociales, en nuestro universo paralelo, que nos aplauden el ego pero que nos vacían el corazón.

Cuestión de rutina… y de respirarla de una vez por todas, de mirarla cara a cara,

de esa rutina que no valoramos y que es nuestro verdadero país de las maraviLLas,

la luz de la sombra,

nuestro bien más preciado,

nuestra belleza del ser…

nuestro hábito del estar…

la descomunaL heroicidad

del quedarse.

chica en pared

 

 

 

…echo de menos…

el aire que respiran los que quiero,

el ¿cómo estás? acompañado de pocos centímetros de distancia,

los cumples “sí” dentro de la misma habitación,

las sonrisas sin cámaras de por medio,

…echo de menos…

mis paseos por la calle conmigo dentro,

las horas con música en las que canto a grito pelao y me hacen los coros en el coche,

los viajes a ninguna parte con mi “P” del alma,

…echo de menos…

las croquetas de mi madre en su cocina mientras la vida nos regala horas felices,

las paellas de mi padre en el garaje,

las risas desorbitadas de mis tres fantásticos.

…echo de menos…

lo que sabe a más,

los “quedamos en un rato”, los “ahora te veo”, los “esta noche cenamos juntos”… “en tu casa o en la mía”.

…echo de menos al universo y sus risas de primavera…

sus “especialmente en Abril”,

a mis pipas de girasol recién nacidas.

…echo de menos querer y si poder,

extrañar sólo unas horas,

salir de la mano con mi dj favorito a cualquier sitio que no se llame casa.

…echo de menos…

a mis queridos seres preferidos en el mundo…

el aprendizaje de teneros cerca.

..echo de menos…

la vida siendo vida…

con vosotros dentro.

echar de menos

Por cada nota de música…

que te acerca a otro ser humano se cumple un ojaLá,

por cada consonante enamorada de una vocal…

hay un acorde haciéndole los coros,

por cada amanecer pidiendo a gritos que se levante una persiana…

hay una persona que ha decidido que hoy será un gran día,

por cada alma que se va…

hay una canción para que se quede para siempre,

por cada tristeza contenida en los sofás de nuestras casas…

hay un dj dibujando ánimos con música,

por cada grito estridente hay un susurro dulce…

que nos empuja a creer que no es el momento de rendirse…

que es el momento de baiLar

a golpe de latidos de corazón.

baquetas de música

Querido universo…

estoy enfadada contigo,

¡muy enfadada sí!

por todo lo que está pasando, por no ser capaz de gestionar el desgaste emocional que está generando tanto virus que le quita la corona a cualquier rey, y que vuelve más indefensos a nuestros ancianos…

enfadada contigo…

por privarme de los abrazos de los que amo,

de las carcajadas en directo,

por aislarme en una burbuja de quereres que tengo que dejar a metro y medio.

Querido Universo…

estoy enfadada contigo…

pero a la vez te entiendo,

te entiendo tanto… que he empezado a pensar que no sé en qué momento dejamos de sonreírte, y de devolverte cada maravilla que nos regalas,

comienzo a entender que sólo necesitas un único gesto de estos seres humanos que te habitamos,

ese que nos pides con cada lluvia, con cada amanecer, con cada arcoíris que dibujas en el cielo,

ese que nos suplicas cada vez que nos envías margaritas en primavera,

ese que te empeñas en adornar con olas de espuma en las playas y con estrellas de mar de colores,

ese que no dejamos de ensuciar, de pisotear, de boicotear con plásticos, de matar con humos.

Querido universo…

¡hagamos una tregua!

aplaudiremos tus encantos con solidaridad en cada balcón,

reciclaremos más,

comeremos mejor, nos abrazaremos mejor, querremos mejor,

equilibraremos nuestros desequilibrios…

pero sobretodo querido universo…

te cuidaremos mejor.

¿trato hecho?

Mariquita cuarentena

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre.  Copyright ©.
-Dime algo tan bonito por lo que merezca la pena no poder hablar.
-Un ataque de risa.

Gracias se escribe en mayúscuLas…

en mayúsculas y en negrita,
dando latido y voz a cada punto suspensivo,
a cada intento del ser humano por animar al que no puede,  al que parece haberse rendido,
sin que le falte un sonido a la sensación de agradecimiento por tanto apoyo y tantos mimos sostenidos.
Gracias a todos los que están, a todos los que deciden que se quedan, aunque el plan no sea una fiesta, aunque quizá esta vez sólo toque escuchar pesadillas…
Gracias a todos y cada uno de los que prefieren el amor a cualquier forma de guerra,
a los que ayudan a ayudar,
a los que suman en las restas,
a los que te repiten una y otra vez, que “todo va a salir bien”,
a los que son verdad verdadera en los mundos que juegan a ser mentira.
Gracias se escribe en mayúsculas…
y en inglés y en japonés, y en chino mandarín,
y en cualquier idioma del planeta que entienda que “estar al lado” de alguien que lo necesita en estos momentos,
es la forma más maravillosa de gritar un te quiero al universo…

y te vuelva con eco.

Ardilla thank you

Como en una burbuja…

aislando cada latido del corazón para que encuentre el camino del eco,

queriendo de lejos con la intensidad de cuando se está cerca,

con la fuerza de un abrazo de alma y con la sensatez de un beso de un loco.

…como en una burbuja…

jugando a encender palabras para que el amor ande en la luz y no en la sombra,

sin dobles fondos, sin querer aparentar, sin disfraces, sin redes sociales en las que hablar con desconocidos, sólo para disimular nuestros miedos,

apagando la soledad únicamente a golpe de seres humanos que nos reconforten,

siendo honestos de una vez por todas con la parte de vida que nos toca,

porque nos estamos dando cuenta que en esta cuarentena… el verbo querer si ocupa lugar y que es importante conjugarlo bien.

…como en una burbuja…

encontrando letras para endulzar este cuento que ahora parece una pesadiLLa,

dando un segundo más al minuto, un minuto más a la hora, y una hora más al día para encontrar la manera de querernos más, de querernos mejor,

una manera en la que encontrar la carcajada, el aplauso y el orgullo de ser, estar y permanecer contra virus y coronas,

susurrando al oído de quienes amamos, risas…

para que así por fin…

florezca la primavera.

como en una burbuja

 

-¿Él la quiere bonito?

-Él la quiere bien, cuida su paz mental.

 

 

El universo de lo simpLe…

en el que agitar lo que tenemos dentro de la cabeza y del corazón… y jugar con ellos un parchís,

en el que vestirnos con nuestros pijamas de lunes como si fuera domingo,

en el que festejar un jueves a la manera de un sábado,

en el que ponerse las mejores zapatillas… para correr maratones de paciencia,

…universos de lo senciLLo…

en los que regalarnos tiempo para viajar con la imaginación,

en los que divertir el ánimo a base de cosquillas,

en los que hacer pan con  200 gr de harina, 150 ml de agua y millones de dosis de cariño,

en los que no tenemos que volver al hogar porque no nos hemos ido,

en los que pintar soles y ponerlos a girar,

y en los que con toda seguridad…

-como decía Becquer-

“Volverán las oscuras golondrinas…”

del mismo modo que regresarán los días de  besos y abrazos.

el universo de lo sencillo

 

Volverán las oscuras golondrinas, de Gustavo Adolfo Bécquer

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el  vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!

 

La ingeniería de la esperanza…

del querer, no poder y aún así seguir queriendo hasta que se pueda,
de la confianza infinita en la bondad del ser humano,
de cuando te brillan los ojos a pesar de estar a oscuras, porque tienes la certeza que algún día, en algún momento, en el último segundo, se hará la Luz.
La ingeniería de la esperanza…
esa que comprende que hay que tener paciencia,
que nos volveremos a abrazar con el tacto delicado que da el querer con el alma,
que sólo hace falta tiempo para encontrar la vacuna,
esa que deshaga el nudo de este virus con corona,
que convierta cualquier cuarentena en un entrenamiento de besos,
que nos arme de más de paciencia, fortaleza y equilibrio emocional, que de provisiones,
y
que consiga que el deporte extremo que realicemos en estos días,

sea quedarse en casa,

sea creer,

porque en esta ocasión muchas soledades juntas coordinadas…
vamos a conseguir fabricar…

el mayor acueducto de soLidaridad

diseñado por el ser humano.

hope

“—¿Nunca has parado el mundo?
—¿Qué es parar el mundo?
—Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor.
En ese tiempo debes intentar que nadie ni nada te cree problemas.
Alimentarte de buena literatura, de buen cine y, sobre todo, de la conversación de una única persona que te inspire en este mundo. ¿Y sabes qué…?
—¿Qué? —dije emocionado y fascinado.
—Luego el mundo te premia. El universo conspira a favor de los que lo mueven. Y ésos son los que lo paran.”

Albert Espinosa. Si tú me dices ven lo dejo todo…pero dime ven.