La distancia de seguridad del amor…

que pone metros donde debería haber abrazos,

que te mantiene a salvo de virus invisibles que juegan a la ruleta rusa,

que establecen el orden de los sentimientos en tiempos de cosas,

que dan perspectiva al dibujo del día,

que no tropiezan con la misma piedra,

que ven tu sonrisa de lejos y te piden como deseo,

que desde que aprendieron a decir no…consiguieron más síes

que necesita que entiendas de gigantes cuando sólo ves molinos de viento,

que ponen a prueba todo aquello…

que antes se medía en centímetros.

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre. San Pedro de las Dueñas. León. 29 de Agosto de 2020.  Copyright ©.

Desaprendiendo, desenseñando…

con el equilibrio justo para no dejar que nadie te quiera menos de lo que te quieres tú,

con la elegancia suficiente para no dejarte llevar por las modas de los “ahora”,

con la imperfección por bandera,

desechando la palabra “sin” del diccionario, como principio de frase,

cuidando tu diálogo interno,

porque la verdadera dificultad es superar lo que piensas de ti,

que el mejor halago que te pueden hacer consiste en alabar tus defectos, que es lo que te hace diferente al resto,

porque el verdadero milagro de la vida está en vivirla

taL

y

como eres.

El sonido de los siLencios…

y sus inconfundibles gritos del alma,

esa insoportable levedad del ser cuando dice más cuando calla… que cuando habla,

el descanso del guerrero de las palabras,

la melodía de lo que no se dice pero se piensa,

la décima sinfonía de Beethoven*,

ese carácter mudo de la ausencia de sonido,

el séptimo sentido de las letras dictadas,

un “shhhhh” elevado a la máxima potencia,

el “sinfín” de un fonema* con síndrome postvacacional,

el sonido de los siLencios…

cuando no se caLLan.

*Las Sinfonías de Beethoven.

El compositor alemán Ludwig van Beethoven compuso nueve sinfonías a lo largo de su trayectoria musical. Entre ellas destacan la Tercera Sinfonía , también llamada en castellano Heroica, en mi mayor, la Quinta Sinfonía, en do menor y la Noventa sinfonía, en re menor (cuyo cuarto movimiento está basado en la Oda a la Alegría, escrita por Frieddrich von Schiller en 1785) .

Compuso su Primera Sinfonía entre 1799 y 1800, cuando tenía 30 años de edad, y continuó componiendo sinfonías hasta su muerte.

Existe controversia sobre la existencia de una Décima sinfonía, en la que estaría trabajando Beethoven cuando falleció, y que nunca se llegó a poder escuchar.

*Fonema: nombre masculino. Unidad fonológica mínima que resulta de la abstracción o descripción teórica de los sonidos de la lengua.

Amores de fotomatón*…

de esos, de aquí te pilló y aquí te mato,

de los que lo importante es la velocidad de obturación, no el alma del megapíxel,

de esos que aparentan ser lo que no se es y viceversa,

de esos que acaban en pandemia de likes vacíos de sentimientos,

de esos de “sí”, “no”, “ni todo lo contrario”,

de los automáticos, de los de usar y tirar,

de los que se cansan de todo en particular y de nada en general,

Amores de fotomatón…

de los de pegamento de barra,

de aquellos con los que no te confinarías,

de los que te identifican tal y como no eres,

de los que se sientan a comer acompañados a una cena romántica… en soledad absoluta.

*Un fotomatón es una cabina automática para obtener fotografías de forma instantánea. Generalmente se sitúan en calles o zonas públicas y se activan al introducir monedas. Tradicionalmente los fotomatones disponían de un asiento regulable diseñado para que la persona o personas que fuesen a ser fotografiadas se dispusiesen frente a la cámara. Al insertar las monedas o al activar el proceso, la máquina tomará una serie de fotografías (o una única fotografía de la que se imprimen múltiples copias). En ocasiones, antes de cada fotografía, el fotomatón producirá una señal, como una luz o un pitido, para avisar al fotografiado de que se prepare para la captura. Después de que la última fotografía de la serie (normalmente entre 3 y 8) haya sido tomada, el fotomatón empieza a desarrollar la película fotográfica, tardando varios minutos, en los antiguos fotomatones analógicos, ahora con la tecnología digital en mucho menos tiempo. Las dimensiones y formatos de estas impresiones varían según la configuración de la máquina o la elección del usuario.

¡Déjate ser!

…así, diciendo, queriendo, haciendo lo que sientes, el resto es cotillón,

…así, sin desaprovechar la vida, porque en ocasiones debemos pensar que tenemos otra…y no ¡no la tenemos!,

…así, sin querer entender… ¡con sentir basta!,

…así, sin que el hartazgo te harte de emocionarte,

…así, volando, pero también haciendo nido… porque de eso se trata,

…así, dulcificando al león que llevamos dentro a base de besos,

…así, con los deseos haciendo cola delante de la puerta de casa esperando a ser concedidos,

…así, sin pena ni gloria, pero con mucha paz,

…así, con un “había una vez” entre los dientes…y que con esa sea suficiente,

…así, a pLeno puLmón, a corazón compLeto, ¡a grito peLao!,

…así, con la sensación como brújula,

…así, con todas las veces que nos dijeron que no íbamos a poder…

y…

¡pudimos!

-Vida, dime un truco infalible para conocer a la gente.

-Para conocer a la gente, hay que darle sus quince minutos de fama y ver cómo los usa.

El lenguaje…cuando nos deja sin palabras.

y le pide al viento que respete el pronombre personal “tú”,

para que llegue tu cintura a desmedir el tiempo,

con el único propósito de amasar con ganas cada una de las letras de “cuidarte”,

así como cuando te veo pasar y se me pasa todo,

en una anarquía de palabras pidiendo la vez para demostrar un “te quiero”,

como cuando el verbo transitivo “escuchar” se hace del verbo importar,

sin pereza, encontrado excusas para hacer las cosas, no para no hacerlas,

dejando hablar a gritos al silencio para que cuando tú digas

paz

a mí no me importe sentarme a esperar confinad@.

Cuando Las baLLenas vueLan….

hacen que el corazón sea bipLaza,

se dice te amo sin prórroga alguna,

se da página al tiempo como en los viejos libros,

nuestro niño interior estudia exteriorismo,

toda ley cósmica falla cuando te enamoras,

se encuentran más formas en las nubes que en ningún puzzle,

el eco de la palabra “ganas” conquista mundos alucinantes,

las orugas cuentan sus vuelos a las mariposas,

los capitanes de los barcos dejan que el agua los navegue,

el ser y estar” encuentra su paraíso en el quedarse,

las camas se convierten en aerocuerpos a punto de despegar,

la altura de las personas se mide en besos,

…cuando las baLLenas vueLan…

el estado del mundo reclama a la poesía que intervenga,

no hay yo sin tú, ni tú sin sueño-s.

-…Y le creíste?

-Las ballenas vuelan.

…querida DanieLa…pongo eL mundo a tus pies…

para que cuando nazcas el soL gire a tu alrededor,

para que la parte de aire del planeta que nos toque respirar sea una burbuja de amor en la que siempre estés segura,

para que esos suspiros de ojalás acurrucados en cada uno de los poros de mi piel sean tu trampolín al futuro,

para que seas el tipo de persona recomendado por la OMS,

para que te conviertas en un ser vaLiente y Loco, de esos que se dejan el alma en cada cosa que hacen y en cada persona a la que quieren,

para que tu razón de ser en el planeta, sea una “sinrazón” de cosas bonitas,

para que exitas,

para que seas maraviLLa,

para que te quedes en tus ganas, en las nuestras…

y en las ganas de conocerse.

Fotografía: Reuben Chircop.

Las eLes de mis veranos…

y su maravillosa forma de ponerme vistas al mar…

de encontrar la manera de hacerme más salada,

de Llenarme de sitios en los que me encuentro…

que me encuentro paLabras en las que me reconozco,

porque ¿sabes agosto?

sabes a amor, sabes amar, sabes a mar,

sabes a …

“… només…”,

a “només paraules d’amor”

… que se escriban como se escriban y se pronuncien como se pronuncien…

…en bucLe …

 paLabras de amor, parauLes d´amor,

paLabras de amor, parauLes d´amor,

 paLabras de amor, parauLes d´amor…

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre.  Ele de Lau. Copyright ©.

“-Se puede saber que haces respirando así?  

Aspirando olor a sal, a brisa marina, a gofres recién hechos…, a carcajadas en la playa… un día se hará el invierno y necesitaré un recuerdo.”

Del dicho al hecho…

hay un suspiro bajando por un tobogán,

un verbo al que todavía le queda camino por recorrer,

la verdad cogiendo el tren a la certeza,

el beso imaginado que aún no se ha dado,

el miedo jugando a las cartas con un “sí” y con un “no”,

lo que parece pero todavía no es,

ese leve espacio en el que aún se guardan las apariencias,

un “tú” sin “yo” cocinando las perdices deL cuento.

Bordados con mensaje de Cristina Chanche.