…el priviLegio del amor…

está en eLegirse todos los días,

en volver a empezar a querer cada mañana,

en que el resto de tu vida combine con el resto de la suya,

en compartir la colección de sueños,

en que la distancia hasta la luna sea siempre de ida y de vuelta,

está en que decir “lo siento” se apellide “no pasa nada”,

está en que el paraíso esté geográficamente situado entre el cepiLLo de dientes…

y el desayuno de cada mañana.

Ilustraciones: Curtis Wiklund.

“A veces las palabras no bastan.
Y entonces sirven los colores.
Y las formas.
Y las notas.
Y las emociones.”
Alessandro Baricco

 

 

 

Léeme despacio…

…Lee para caLmar aL dragón…

…Lee a Las burbujas de La bañera…

…Lee porque no encuentres razones…

…Lee en verso…

…Lee en rima…

…Lee queriendo…

…Lee para aceLerar eL aLma…

…Lee sin parar…

…Lee en sueños…

…Lee…

…porque Leyendo todo es posibLe…

…hasta LLegar a conseguir que por fin eL agua se disueLva en eL aceite.

hombre leyendo

“Llegar a casa y ver que estas dormida
y dormir a tu lado y sin moverme
después, mientras te abrazo vida mía
le doy gracias a Dios que he conseguido
que liguen bien, el agua y el aceite.”

Rodolfo Serrano.

…¡feLiz día deL Libro!…

…dímeLo aL oído…

…eriza La pieL deL bLanco y negro…

…para que eL coLor encuentre una razón…

…a La sombra de cuaLquier motivo.

el suficiente amor

Imagen: google.

“Me gustan las palabras que abren puertas, las “gracias” dichas en el momento oportuno, acompañadas de una gran sonrisa; los “perdón” que curan, que te hacen olvidar y que van seguidos de un abrazo; y los “por favor” que acaban dando derecho a todo, que piden un permiso que se concede con gusto. Me gustan las despedidas en las que se resisten a pronunciar el contundente “adiós” y se decantan por un “hasta pronto”, sobre todo cuando existe la firme intención de cumplirlo.

Me gustan los “buenos días, las “buenas tardes” y las “buenas noches” que deseamos a los que nos rodean. Pero también me gustan los contratiempos, los que nos hacen espabilar y dar un volantazo, los que sacan lo mejor y lo peor de nosotros, los que nos recuerdan que somos humanos. Me gusta volver a intentarlo, me gusta recoger la toalla que arrojé y me gusta levantarme después de una caída. Me gusta contar las horas, señal de que algo espero.

Me gustan los “no te preocupes” que te hacen sentir capaz de todo, los que borran cualquier problema y con los que comprendes que mañana, más y mejor. Me gustan los “¿cómo estás?” porque esperan una respuesta de ti, porque te dan la oportunidad de compartir con quien te pregunta qué te ocupa y te preocupa. Me gustan los “me he acordado de ti por…” porque suelen estar cargados del cariño más inmenso, porque suelen venir de quien quiere tenernos presente en su vida.

Pero también me gusta cuando sobran las palabras… Me gusta estrechar una mano que te deje sin ellas, me gusta mirar frente a frente y que esté ya todo hablado y, sobre todo, me gustan las caras expresivas, esas que acumulan arrugas resistentes a cualquier crema, porque es la vida misma la que las provoca.”

Te lo dije cantando. Rocío Lacarve.

http://telodijecantando.com/cuando-sobran-las-palabras