Los gestos…

sus maneras,
esas indescriptibles muecas que te hacen querer a alguien a raudales,
el fantástico mundo de pLanetas que se dibuja en el rostro con cada nueva arruga,
las ganas de congelar cualquier momento ordinario para convertirlo en extraordinario, justo en esas onomatopeyas* que no significan nada y dicen tanto,
esa foto en el reflejo de tu espejo que nunca hiciste pero que ves cada vez que te miras,
ese equilibrio que tienen cuando son mutuos,
Los gestos… esos gestos…
que juguetean en el briLLo de tus ojos,
y…
que sin ser tuyos…
te hacen más tú.

gestos4

*
La onomatopeya​ es la imitación lingüística o representación de un sonido natural o de otro acto acústico no discursivo. Según la Real Academia Española, es la imitación o recreación del sonido de algo en el vocablo que se forma para significarlo o vocablo que imita o recrea el sonido de la cosa o la acción nombrada. Ejemplos típicos de onomatopeyas son «boom», «clap», «pam», «uff», «brrr»«mmmmm»,«clic»,«pum» . También pueden ser casos para referirse a fenómenos visuales como «zigzag». Las onomatopeyas pueden ser visuales o auditivas. Las visuales, utilizadas en la poesía de vanguardias desde Apollinaire, pueden utilizar la metáfora gráfica o caligrama. Las auditivas, empero, son las más usadas en la poesía clásica. Las onomatopeyas son comúnmente utilizadas en historietas como efectos de sonido.

¿Es guapo?

Me regala puñados de regalices rojos cada vez que me ve.
Es maraviLLosamente guapo.

¿ɐʇ|әnʌ ɐun ɹɐp ɐ soɯɐʌ?

 

que nos ponga derechos,

de esas que no tienen sentido y que terminan en beso.

¿ɐʇ|әnʌ ɐun ɹɐp ɐ soɯɐʌ?

que nos convierta en animales en extinción,

raros, únicos, valientemente frágiles.

¿ɐʇ|әnʌ ɐun ɹɐp ɐ soɯɐʌ?

de “síes”, de “no hay duda”, de “me quedo”.

¿ɐʇ|әnʌ ɐun ɹɐp ɐ soɯɐʌ?

de esas que te conmuevan,

que te mareen a risas,

que te dejen existir tal cual eres.

¿ɐʇ|әnʌ ɐun ɹɐp ɐ soɯɐʌ?

de la mano,

con el tacto a fLor de piel,

sin billete de vuelta.

Oso panda y osa

 

…a raudaLes…

con la “sin medida” exacta…

en la fórmula perfecta en la que se resuelve un “nosotros”,

en ese lugar donde la química del amor se enamora de la literatura,

el espacio entre tus sueños y la almohada,

para que nunca sea cuestión de tiempo…

sino de escoger qué latidos escuchar.

niños besándose riéndo

“Cada ochenta o noventa perlas aparece un diamante. Un diamante, para que me entiendas, es una de esas personas que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creada únicamente para ti.”
Albert Espinosa.