Luces en los charcos…

que nos iluminan en la oscuridad,

que nos recuerdan que hoy es el último día que sucederá ahora,

esas maravillas tintineantes que descongelan de la cuarentena, corazones atados a la pata de la cama…

agazapados en las sombras, sumidos en un bucLe que parece no tener fin,

esos destellos que entre lección y lección, consiguen que la vida te de un recreo,

y que cuando tus interruptores que encienden las luces del alma parecen no funcionar….

hacen que luzcas contra todo pronóstico en los ojos de quién te mira.

Luces en los charcos…

ese infinito mundo de reflejos con los que no contabas y que sirven de camino de baldosas amarillas hacia un mundo más amable, más abrazable,

un mundo en el que las letras de tu nombre…

encuentren su sitio.

luces en los charcos

Cuestión de fe…

en todo lo que se ha dado la vueLta,

de sacarle la lengua a lo imposible desde ventanas abiertas de par en par,

momentos para creer que la incertidumbre nos enseñará su cara amabLe,

de encontrar la manera de ver el lado bueno de las cosas,

de soñar despierto a las once de la mañana,

de sacar un rayito de soL a tanta lluvia,

de hacer equilibrismos en cuerdas a punto de romperse para volver a recomponer el camino,

de perder la esperanza y que sea ella quién nos encuentre,

de confiar que el universo nos recompensará con un cielo lleno de estrellas en las noches de verano.

Cuestión de fe…

en caracolas de mar que amplifiquen nuestro eco,

en el que se oiga aLto y cLaro el sonido de un abrazo.

chica asomada a la ventana

Volveremos a los coLumpios…

volveremos a encender la luz de las calles,

volveremos a ver cómo se pintan arcoíris en el cielo mientras viajamos,

volveremos a revivir a golpe de abrazos,

volveremos a dar la mano en lugar de señalar,

volveremos a jugar a piedra, papel o tijera a centímetros de distancia,

volveremos a ser vulnerables a los besos de cerca,

volveremos a creer que todo es posible,

volveremos a vivir en modo fácil, así como quién sale a dar un paseo por la calle y es feliz,

volveremos a comer en una mesa larga y con muchas sillas llenas,

volveremos a no oírnos por las risas,

volveremos a hacer todo lo simple, todas las cosas pequeñas que no valorábamos y las convertiremos de nuevo en lo que nunca debieron dejar de ser… cosas gigantes,

porque querido universo…

ya te hemos entendido.

columpio

De los intentos cuando hacen equiLibrios…

de las cosas cuando no salen a la primera, ni a la segunda, ni cuando crees que no puedes más,

de los “vuelve a intentarlo” cuando te los dices a ti mismo,

de ese momento en el que te quieres rendir… y te enfadas contigo,

de la convincente voz de nuestro “yo demonio” cuando nos asegura que “no vamos a poder”… y aún así lo llevamos la contraria,

del sueño que ayer diste por perdido y que hoy se volverá a meter en tu cama,

de ese resoplido cuando se convierte en resumen emocional… y vas tú y le cambias el argumento,

de quién te quiere cuando hace que no dudes y envuelve tus erratas en papel de regalo,

de cuando cometes un acierto y por fin no enmascaras lo que sientes,

de ese urgente sorbo de realidad que te repite que no puedes volar y de esa imaginación desbordada que le replica que quizá sólo sea una cuestión de saber inventarse unas aLas y cerrar los ojos.

De todos nosotros a los treinta y dos días sin salir de casa…

de tú contigo mismo…

parpadeando intentos con Luces de neón.

¡Ánimo!

¡KEEP TRYING!

sigue intentándolo

 

El vaLor de un beso…

cuando el proceso se hace casi imposible en los tiempos que corren…,

cuando sobran ganas y falta tacto,

cuando vienen curvas en una carretera recta,

cuando el ¿cuándo? es el problema,

cuando el ¿cómo? es una incógnita,

cuando “querer es poder” no vale de mucho,

cuando tener a quién amas en casa en esta cuarentena es una auténtica maraviLLa,

cuando besar no es para tanto, es para demasiado,

cuando ella no lo sabe pero no le hace falta pintalabios para marcar su aLma, cuando él lo desconoce pero le sobran ilusiones para regalárselas.

Como cuando es el día internacional del beso…

y sonríes…

sólo porque puedes darLo y recibirLo.

 

beso proceso

La tuerca que me falta…

el tornillo que tengo de más,

las vueltas a la cama que da mi imaginación,

mi sueño cuando se queda despierto,

la caja de madera que pide a gritos no contener nada para poder estar llena,

esa persona a la que eliges para volver a pasar la cuarentena, una y otra vez, en bucle, en progresión aritmética…

a pesar de las rutinas, a pesar del roce que hace el roce.

La tuerca que me falta…

y esa manera que tienen mis seres queridos de mimar esa ausencia,

de amortiguar mis maneras,

de quererme siempre en lugar de “a veces”,

de desenredar mis nudos,

de ponerme fácil lo difícil,

de besar mis engranajes…

y conseguir por fin,

que en mi casa no se vuelva a conjugar el verbo “faltar” o “pedir”, si no es para referirse a la saL.

Me falta una tuerca

El sinsentido de los sentidos…

ese vacío tan LLeno y ese LLeno tan vacío,
nuestro caos cuando está en orden,
el hilo rojo cuando simplemente es el envoltorio de unos pasteles,
las montañas rusas para los juegos, no para las emociones,
como cuando la vida es tan bonita que a veces se despista,
como cuando es el ruido el que no te deja ver,
como cuando el viaje más emocionante que haces se llama “casa”,
como cuando “como y cuando” no funcionan como adverbios interrogativos.

El sinsentido de mis sentidos…

ese que convierte en piña de aplausos los balcones vecinos de mi hogar,
y te manda por unas vías de tren imaginarias a ese lugar de pequeñas cosas…

en el que encuentras tu sitio,

con un boleto…

de ida y vueLta.

piña casa

En busca de un lugar…

donde todo deje de doler,

donde las relaciones personales produzcan cosquillas, no desconfianza,

donde existan virus que acaben con el odio,

donde todo sean posibilidades mientras se siga andando,

donde se cuide más que se hiera,

En busca de un lugar…

en el que para quien realmente quiera estar a tu lado…cualquier distancia le sea puente,

en el que la esperanza tenga mas argumentos que el miedo,

en el que la fortaleza sean las personas que se ama,

un lugar…donde abrir una ventana no sea cerrar una puerta,

donde estar en el sitio que estás ahora…

sea más que suficiente.

asomarse a la vida

Mi “sí cumple vida”…

ese día favorito en el que vine al mundo,

en el que se confabuló el universo para colocarme rodeada de seres humanos maraviLLosos en los que acurrucarme cada ocho de abriL,

de esos que me hacen ser mejor persona,

de los que me suman aunque la cuenta pinte a resta.

Mi cumple “Sí”…

día superLativo en el que me dibujan “te quieros” de regalo colgados en girasoles,

día de altos vueLos, de música celestial que sabe a besos,

de magia envuelta en mensajes que convierten abrazos virtuales en sentimientos que me ponen la piel de gallina.

Mi “Sí” cumple…

ese en el que me doy cuenta… de que mi mejor parte es la que toca a la gente que adoro,

en el que sólo puedo sentarme encima de la palabra ¡”GRACIAS”!

y gritaros al oído…

el mejor

“Os quiero”

jamás contado.

Bicilau4

Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre. S.  Copyright ©.

 

Dame tu mano…

como si estuvieras aquí…

como si no hubiera “en tu casa o en la mía”…

como si para florecer sólo necesitara imaginármelo…

como si este año mi cumpleaños tuviera como sorpresa poder abrazar a la gente que quiero…

como si en vez de café tuviera besos para desayunar…

como si mi regalo viniera envuelto en abrazos apretados, de los de muy cerca, de los de “me quedo”, de los de “todo pasará”.

Dame la mano…

y deja que las margaritas hagan el resto,

que entre la luz a raudales por mis ventanas,

para que nazcan de todas las ganas que sembraste,

para que crezcan de cada uno de tus síes,

para que no deshojen la primavera,

y que conviertan después de este “quédate en casa” en blanco y negro,

un maravilloso mundo de arcoíris de coLores.

mano con barro y margarita

Él la preguntó…¿Dónde está tu recuerdo favorito?

Y ella lo tuvo claro: -En tus ojos.