Los deseos minúscuLos…

pequeños…
aparentemente insignificantes,
esos que crea nuestra imaginación en lo que dura un suspiro,
sin darse importancia,
de los que se soplan mientras se da el primer sorbo al café de la mañana,
esos que por un instante hacen que tu mundo de reaLidad se convierta en fantasía,

…deseos diminutos…

 en los que ni ella es Alicia ni él tiene sombrero pero que pasan los días en el país de las maravillas,

…deseos pequeñitos…

de los simpLes, de los que no nos complican la vida,
los que están repletos de garabatos, de dibus, de cosas por hacer…

…micro- deseos concatenados…

que te sujetan,
que te hacen de camino de baldosas amarillas,
que empujan tu mejor versión,
que desatan tus nudos,
que disfrutan de tus ójalas,
para que puedas llegar “sonriendo”…
al castillo de la ciudad esmeraLda.

sopla y pide blanco y negro

 

-¿Por qué soplas?

-Porque estoy pidiendo deseos.

-¿y qué pides?

-Pisar carcajadas de mar y bañarnos a besos.