¡¡¡shhhhhhh!!!

hay gente dormida…que sueña despierta.

¡¡¡shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!

guarden silencio, ¡que es lunes!,
que tenemos veinticuatro horas por delante para ser lo que queramos ser,
para inventarnos un cuento chino con el que aprender nuevos idiomas,
en el que un “para siempre” no suene tan descabellado.

¡¡¡shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!

¡concentración!
¿ y si dejamos de hacer un p(r)o(bl)ema de cualquier cosa que nos propongamos y la convertimos en realidad?

¡¡¡shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!

¡hagan ruido con siLencio señoras y señores!

¡que comience el espectáculo de quereres que sí pudieron ser!

“érase una vez un Lunes con eLe… en el que ser nuestra #más #mejor #versión”
no hay excusas…
no hay tiempo que perder…
que suenen ¡ahoras!, que suenen ¡yas!

tres,

dos,

uno,

¡acción!

SHHHHHHH

…érase una vez un Lunes por escribir…

una historia que contar,
un día para vivir,
una cadena de “ahoras” en las que brillar,
algo por lo que empezar de nuevo,
un principio para ser la mejor versión original,
una nueva oportunidad para hacer las cosas por primera vez, o por segunda, o por cuarta, o por octava..
el centro neurálgico de todo lo que viene a continuación,

érase una vez… lo que se era,

y sobretodo…

lo que se quiera ser hoy.

escuchando en la bañera

“Si en algún momento tropiezan con una historia, o con alguna de las criaturas que transmiten mis libros, por favor, créanselas. Créanselas porque me las he inventado.” Ana María Matute.