…me pido seres transparentes…

de los que “se pasan a limpio”, se  aprenden… y cambian lo que tienen que cambiar,
de los que no echan balones fuera, juegan con ellos,
de los que conectan con su interior y se responsabilizan de él,
de los que se comprometen,
de los que luchan,
de los que se atreven a reproducir cada mañana un sueño a pesar de no haber dormido,
de los que dulcifican los momentos amargos para poder bebérselos,
seres transparentes… de los que estar orgullosos,
de los que tienen miedo… mucho miedo…
y en lugar de arrinconarse y quedarse paralizados…
le dibujan alas y lo ponen a voLar.
pilu transparente
Fotografía: Donde las eLes encuentran su nombre. León.  Copyright ©.

-¿Ella es valiente?

– Sí, muy valiente. Habla de sus miedos.

…que nuestro mundo interior…

sea para encontrarnos y el exterior para perdernos.
que el viaje comience en el centro de mi ombligo,
que la sonrisa tonta se dispare cuando te veo,
y me subas el volúmen a la pieL de gallina mientras suenan canciones a golpe de besos… en las que poder hacer pausas,
que en el final del recorrido… seas tú, y menos miedo,
 que todas las notas musicaLes que me estremezcan…
se parezcan a tí.

pretty woman

 

Yo buscaba un lugar para perderme. —Y ella se ofreció de laberinto.

Dueño del silencio.

 

 

“quiero ese verso que dice que no te iras nunca que quieras querer, 
quiero llenar mis silencios contigo y mirar donde ya nadie ve, 
quiero que sueñes conmigo sentarme a tu lado besarte después, 
quiero encontrarte en mi vida diciendo te quiero mi amor y siempre te querré, 

se hace nítido el silencio y siento el ruido de este invierno, 
si hay un mundo esperando ahí quiero decir…

que hacen falta mas personas como tu y menos miedo…” 

…”ser inoLvidable”:

…dícese de aquel que se convierte en “primeras veces” para alguien, aquel que ve el miedo en tus ojos y en lugar de asustarte… te acompaña.

-¿Te hizo pasar miedo?

-Me hizo enfrentarme a él

montar en moto

“Alguien que te quiere sabe cuatro cosas de ti: el dolor detrás de tu sonrisa, el amor detrás de tu rabia, la razón de tu silencio… y donde sufres cosquillas.”

C. M. Schulz