Cuestión de respiros…

de contar hasta diez,  hasta once y hasta donde nos lleguen los números,

cuestión de aprender que quizá no era la prisa la dueña de nuestras vidas y sólo la poníamos de excusa para no pensar en lo que debíamos pensar.

Cuestión de tiempo, y de tiempos…

en los que darnos cuenta que necesitamos más de lo necesario a personas y a cosas sólo para distraer a la vida de lo verdaderamente importante.

Cuestión de segundos consecutivos en los que coger el toro por los cuernos, en los que no mentir-nos, en los que hablar con el ser humano que tenemos dentro,

minutos en los que no vendernos la moto con conversaciones banales en nuestra realidad virtual, en nuestras redes sociales, en nuestro universo paralelo, que nos aplauden el ego pero que nos vacían el corazón.

Cuestión de rutina… y de respirarla de una vez por todas, de mirarla cara a cara,

de esa rutina que no valoramos y que es nuestro verdadero país de las maraviLLas,

la luz de la sombra,

nuestro bien más preciado,

nuestra belleza del ser…

nuestro hábito del estar…

la descomunaL heroicidad

del quedarse.

chica en pared

 

 

 

Que la pieL hable y calle el hombre…

que de tanto susurro… se erice,
que la eternidad no la decida el tiempo, sino el momento,
que cualquier instante ordinario se convierta en extraordinario,
que de una sobredosis de “tú” sea más “yo”,
que nada se convierta en todo, 
que sea viernes un Lunes,
que la Luna tararee en cLave de soL,
…que, que, que, que…
que el tacto cante canciones a la vista…
que el oLor comprenda.

cuerpos amarrados

¿Cuál es tu superpoder?

“Mi abuela tiene Alzheimer, pero cuando la beso…recuerda sonreír. ”   @Michilindri.