¡Hasta luego Lucas!

¡tú y yo hasta aquí hemos llegado!

porque el amor propio no es para tanto, es para todo,

porque no quepo en tus huecos, ni tú puedes con los míos,

porque dar algo por perdido es una nueva forma de empezar,

porque hay que asumir que se intentó, nos acompañamos y al final no se pudo, -nos llenamos desmasiado-,

porque cuando dejas ir etapas se te abre la posibilidad de poder escalar otras nuevas,

porque todos tenemos un imposible, un pendiente, un ojalá y un nunca más,

porque la felicidad está en el movimiento, en el hacia adelante, en el no mirar atrás,

porque de la mano en mi camino hay alguien que me hace reír… y eso es muy serio,

porque las cosas son cosas y apegarse a ellas es pegarse con ellas,

porque sí, porque “Adiós querido mueble del salón” …¡Gracias por todo!

¡Hasta luego Lucas!*

*¡Hasta luego, Lucas! Expr. de despedida por excelencia, acuñada por el gran Chiquito de la Calzada.