El verbo amar se conjuga en recíproco…

para poder medir en risas el tiempo a su lado,

para bailar en el salón sin música de fondo,

para preparar café por la mañana con puñados de azúcar de la marca “pasa buen día”,

para poder ver el vaso medio lleno, y que los “ahoras” sean un brindis,

para hundirme en sus abrazos,

para lloverse a mares,

para echar raíces en el mismo tiesto,

para crecer por dentro,

para amar…

y poder sentirte vulnerabLe,

para que te amen…

y sentirte invencibLe.