El lenguaje…cuando nos deja sin palabras.

y le pide al viento que respete el pronombre personal «tú»,

para que llegue tu cintura a desmedir el tiempo,

con el único propósito de amasar con ganas cada una de las letras de «cuidarte»,

así como cuando te veo pasar y se me pasa todo,

en una anarquía de palabras pidiendo la vez para demostrar un «te quiero»,

como cuando el verbo transitivo «escuchar» se hace del verbo importar,

sin pereza, encontrado excusas para hacer las cosas, no para no hacerlas,

dejando hablar a gritos al silencio para que cuando tú digas

paz

a mí no me importe sentarme a esperar confinad@.